Por Don Enrique Montero Ponce
Es muy difícil ser manager de béisbol. Cada decisión que se toma en el campo es cuestionada por los que se dicen “expertos” en un terreno que muchas veces solo conocen a la distancia.
Cuando estoy en mi palco observando a los Pericos lo vivo al máximo, me emociono cuando jugamos bien y me decepciono cuando veo que jugamos mal. Sin embargo no debemos dejar de analizar que quienes están allá abao en el campo se han dedicado a ello toda su vida, y eso no los obliga a hacer siempre lo que a nuestros ojos es correcto.
Preferiría muchas veces sentarme solitario en mi lugar a observar el juego. No puedo evitar escuchar una cantidad increible de tonterías de todos los que se sienten managers en los palcos y que no logran entender una esencia tan complicada como la que tiene este deporte.
He platicado con Julio Franco y cada vez que lo hago, me doy cuenta que no pudo llegar un mejor timonel que el a dirigir un equipo como los Pericos, pero por favor déjenlo trabajar. Lo crucifican pr el inicio de temporada, luego por que los cambios que hace no les gustan, después los peloteros que pidió tampoco les convencen, caray la temporada va como muchas otras y con la expectativa de ser mejores cada dia, y creanme bastaría una sola vez para que platicara alguno de ustedes con Franco para convencerse de lo que les digo.
Mucho ojo con el vestidor…
La disciplina que Julio Franco está tratando de darles a sus jugadores no ha sido fácil de entender y asimilar por parte de los peloteros. En México el jugador está acostumbrado a una serie de hábitos que para este manager no son convenientes, tales como no correr fuerte o no dar el cien por ciento en cada jugada.
Todo jugador está con el riesgo de cometer un error por que estos son parte del juego, pero ningún jugador debe faltarle al respeto a este deporte no dando el cien por ciento o no corriendo fuerte cuando sale un fly al cuadro.
Adelante “general” Franco, estamos contigo.
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